"Del amor al odio solo hay un paso". Nos llenamos la boca con frases lapidarias como está ola tan manida de 'el mundo es según el cristal con que se mira'... y nos quedamos tan panch@s. El aparente poder del pensamiento sobre la materia revela lo absurdo de su planteamiento cuando caemos en la cuenta de que el pensamiento... es materia. Y viceversa. "Mi reino no es de este mundo", decía Aquel. Pues claro. Porque el mundo real, ese que adviene cuando se abandona todo amarre psicológico, no es medible,ni pensable y ni siquiera accesible a los sentidos... por la sencilla razón de que los sentidos forman parte de ello también y no están fuera para percibirlo o no. Volviendo a la primera frase: el amor se alimenta del odio y viceversa únicamente en el sentido de que como conceptos no pueden postularse uno sin el otro. Las cadenas no llegan a tener ni la consistencia del papel cuando no son creadas con ninguna idea de libertad.

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