Consejo de hoy: envidiamos precisamente lo que tenemos. Lo tenemos precisamente porque no lo vivimos. Porque nada de aquello que se agarra se experimenta en plenitud. Adolecemos de lo que más necesitamos pues no bien satisfecho seguimos echando agua al pozo sin fondo del deseo que, ya pasada la ocasión que lo despierta, sigue encendido entre los barrotes del pensamiento.

Comentarios